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miércoles, 25 de mayo de 2011

Marruecos: Lo que la primavera árabe ha cambiado

Fuente: http://www.vientosur.info/, 18/05/2011, Pierre Puchot (Mediapart)


Con toda evidencia, el espíritu de la primavera árabe no ha franqueado aún el umbral de las comisarías marroquíes. El domingo 15 de mayo en Rabat, las fuerzas de seguridad dispersaron a porrazos a unos manifestantes que intentaban concentrarse ante los locales de los servicios de información, sospechosos de contener un centro secreto en el que estarían detenidos "islamistas", al margen de toda legalidad. Según numerosas fuentes médicas y militantes, al menos 16 personas habrían sido hospitalizadas. Esto por lo que se refiere al lado oscuro del reino de Mohammed VI.

Sin embargo cuatro días antes, en una de las terrazas del campus de Rabat, era difícil no conmoverse ante el orgullo de Amina, su alegría de haber contribuido a hacer nacer un movimiento que no tiene aún seis meses, pero que ha cambiado ya la historia de Marruecos. Al abrigo del sol de mediodía, los datos se van desengranando, las frases y las sonrisas fluyen, un discurso político se va formando poco a poco… Amina Balghoulbi, 21 años, estudiante de tercer años de periodismo, hija de un militante del partido de izquierdas UNFP en los años 1970 (rebautizado después USFP, Unión Socialista de las Fuerzas Populares), encarna por sí misma la energía de un movimiento que avanza a su propio ritmo, que ha conseguido imponer al rey de Marruecos… al menos hasta finales de marzo.

Pero recomencemos. En 2011, Marruecos acumulaba dos características fundamentales sin equivalente en el Magreb, que constituyen otros tantos handicaps para todo movimiento social y político destinado a cambiar el orden de las cosas:

- El ejecutivo está enteramente bloqueado por un monarca joven y popular, sobre todo entre el 43% de marroquíes analfabetos, lo que les hace menos permeables a los discursos políticos que defienden el cambio social.

- Un campo político agotado, que ha anestesiado poco a poco a todos los partidos políticos, sin embargo muy numerosos (más de 30), pero desprovistos de legitimidad (la participación en las últimas elecciones fue inferior al 30%).

Como muchos jóvenes activistas marroquíes, Amina  encontró sin embargo su ámbito: implicarse en lo asociativo. En 2008, recién acabado el bachiller, se afilió a la asociación marroquí de derechos humanos (AMDH), que trabaja sobre el terreno: "Soy de Oujda (una ciudad situada en el noreste de Marruecos), de una familia de clase media. Mi padre es agricultor, los problemas de la sociedad marroquí los vivimos como todo el mundo. Un cambio es necesario, y para realizarlo, yo misma debo hacer algo".
Y luego, de golpe, estimulados por la irrupción tunecina, miles de jóvenes marroquíes decidieron que ya era hora de romper el techo de cristal del campo político, para hacer oír directamente sus voces, sin intermediarios: "Para ser exacta, la movilización comenzó antes de la revolución tunecina: éramos activos en muchos grupos Facebook, como el que intentaba pedir la apertura de una investigación sobre un joven muerto como consecuencia de torturas en una comisaría de Salé, cuenta Amina. Se había organizado una sentada en septiembre de 2010. Otro grupo se llamaba "Todos contra los Fassi-Fihri", la familia que domina Marruecos, la del primer ministro. Éramos de diferentes ciudades y tendencias políticas, de izquierda, liberales, islamistas, y teníamos sed de justicia social y de democracia. Tras lo que ocurrió, quisimos mostrar que Marruecos no erauna excepción. Entre nosotros también miles de diplomados en paro sufren, y algunos se han inmolado ante el Parlamento. Pero el estado se burlaba".
Con la revolución en Túnez, aparecieron en Facebook una serie de grupos de debate, entre ellos los "marroquíes que hablan directamente al rey", en los que Amina se inscribió, en los cuales se discute de monarquía parlamentaria, de una nueva constitución, de justicia social, de corrupción. Fué también vía Facebook como "el 26 de febrero, al día siguiente de la revolución egipcia, se lanzó la primera cita para salir a la calle, prosigue Amina. El estado comenzó entonces a atacarnos, diciendo que eso correspondía a la fecha de la creación del Frente Polisario, en el Sahara occidental. Para evitar ataques estúpidos, adelantamos la cita al 20 de febrero. Creamos varios grupos en Facebook. El primero era "marroquíes por el cambio".
"Se ha creado una lista de veinte reivindicaciones, añade, a nivel social, económico, de los derechos humanos, de la lengua amazigh, todas según las propuestas de los miembros del grupo. La respuesta del estado ha sido inmediata. Las familias de los administradores de los grupos recibieron la visita de policías. Se recibieron mensajes con amenazas de arresto y de torturas si salíamos a la calle el 20 de febrero. Policías de la DST fueron dos veces a mi casa, a amenazarme, a amenazar a mi padre. Crearon varias decenas de cuentas Facebook para contar que Marruecos era un país estable, al contrario de Túnez y de Egipto".
Por una nueva constitución, sin tabúes.
Los días que precedieron al 20 de febrero, Amina y sus colegas "bajaron a la calle", a los barrios populares de las grandes ciudades marroquíes. Sus panfletos muestraban las estadísticas del analfabetismo, del paro, de la pobreza, y sus deseos de democracia y de una nueva constitución. La acogida no fue a menudo entusiasta: en Salé y en Rabat, fueron abucheados por jóvenes, y por la policía, que multiplicó las detenciones.

Las autoridades marroquíes prohibieron finalmente las manifestaciones del 20 de febrero: "Nos reunimos, recuerda Amina, para decirnos: Será como una aventura: si funciona, formidable, si fracasa, iremos a la cárcel, y al menos habremos intentado hacer que nuestra sociedad se mueva. Y el 20 de febrero salimos, por miles, en cerca de 50 ciudades del país. Yo estaba en Casablanca, era hermoso, tenía lágrimas en los ojos".
El movimiento  se estructuró entonces en coordinadoras regionales, cada tarde convocó manifestaciones, hizo frente de nuevo a las "palizas" cuando se fue la prensa internacional ocupada por el dossier libio, a arrestos por decenas.

Y luego vino el discurso del rey, el 9 de marzo. Contra toda previsión, Mohammed VI abordó el tema de la independencia de la justicia, prometió una reforma de la constitución, un gobierno y un primer ministro por fin dotados de capacidad de decisión.

"Nos quedamos extrañados, no nos esperábamos eso, dice Amina. Pero el día siguiente, analizamos la situación: el rey había nombrado un comité encargado de definir el marco de la reforma de la constitución, en el seno de la cual varios miembros eran abiertamente favorables al mantenimiento de la monarquía ejecutiva. Habíamos pasado a un estadio diferente de las reivindicaciones. Pedimos que ese comité fuera elegido por el pueblo, no para reformar la constitución actual, sino para elaborar una nueva. En Túnez van a poder elegir una asamblea constituyente, ¿porqué no podríamos nosotros también decidir sobre el futuro de nuestro país? Si el rey quiere verdaderamente cambiar las cosas, no debe nombrar los miembros de la comisión, ni definir el marco de la reforma, imponiendo principios absolutos, como su estatus de comendador de los creyentes".
El 13 de marzo en Casablanca, los jóvenes del "20 de febrero" salieron de nuevo. La manifestación fue de nuevo reprimida a golpes de porra, lo que tuvo por efecto animar la movilización. El efecto de sorpresa del discurso del rey se disipó, a pesar de la liberación espectacular de 190 presos políticos. Y el 24 de abril, fueron varias decenas de miles de marroquíes los que desfilaron en más de 100 localidades del país.

El domingo 8 de mayo, tras el atentado de Marrakech, una marcha nacional reagrupó una vez más a varios miles de personas. Las consignas fueron las mismas: disolución de la comisión nombrada por el rey para reformar la constitución, dimisión del gobierno, monarquía parlamentaria…Imponiendo la libertad de expresión y planteando las bases de una emancipación política, el "movimiento 20 de febrero" ha transformado ya Marruecos. Sin ilusiones sobre las consecuencias inmediatas de la movilización, sus partidarios se saben sin embargo minoritarios. El escepticismo no es perceptible sólo en una parte de los medios populares…

En 2008, el Círculo de los Jóvenes Demócratas Marroquíes fue creado en Toulouse por tres estudiantes marroquíes entre ellos su presidente, Mhedi Bensaid, que volvió a Marruecos a continuación. Es el militantismo versión juventud dorada: coche y chófer, corbatas y traje, oficinas espaciosas cerca de la estación de Rabat en Agdal… Allí se codean jóvenes del PAM, el partido consejero del rey, El Himma, y del RNI (derecha), y a veces de la USFP. Se está lejos de los megáfonos y montajes improvisados del "20 de febrero". Nada está improvisado, y se tiene más la sensación de estar en la organización de jóvenes de un partido político oficial, más que en la oficina de una asociación que se financia gracias a "proyectos", el primero de los cuales fue realmente espectacular: izar la mayor bandera del mundo (60.409,78 m2), la del reino de Marruecos, desplegada con gran pompa el pasado año en el sur del país.

Para los dirigentes del Círculo, el "20 de febrero" no es un movimiento político, sino un "movimiento de protesta": "Tras el 20 de febrero, no hay programa, no hay proyecto político claro, juzga Mehdi Bensaid. Es un conjunto heterogéneo de organizaciones de extrema izquierda, de izquierda e islamistas, que no están de acuerdo entre ellas. En la izquierda, algunos quieren una república, y los islamistas han escrito en sus textos que son favorables a una vuelta hacia el estado islámico…". ¿La monarquía parlamentaria? El Círculo hablaba de ello "antes", dice. Sin embargo ahora el discurso propuesto sigue calcado de la agenda real, que no es criticable, como en los viejos tiempos.

Pero qué importa. Extraño a esta folklorización de lo político propia del Marruecos de los años 2000, el "20 de febrero" no tiene nada de efímero, y sus apoyos testimonian el enraizamiento del movimiento en el seno del "Marruecos de la costa" y de la élite intelectual del país.

Apoyo de las élites intelectuales.
"En lo que el movimiento del "20 de febrero" ha sido muy astuto, ha sido al no atacar directamente al rey, lo que habría asustado a las clases populares, estima el hombre de negocios marroquí Karim Tazi. Apuntando a los consejeros del rey y el primer ministro, que están deshonrados, los jóvenes han atraído mucha gente a su alrededor, muchos marroquíes que viven la corrupción cotidianamente, y que no lo soportan más". La otra baza del "20 de febrero", es su capacidad para federar a la parte ilustrada de la burguesía marroquí, hasta ahora sin representación política.

Director General del grupo Richbond, Karim Tazi fundó el banco alimentario hace varios años, y da hoy "una ayudita" a los jóvenes del "20 de febrero": un camión con altavoces o un poco de ayuda económica para imprimir sus panfletos. Paralelamente, ha creado un "Foro ciudadano", que reagrupa a más de 200 artistas, hombres de negocios, intelectuales de entre los más influyentes, pero también estudiantes y militantes de los barrios populares de los alrededores de Casablanca.

Numerosos representantes de ONGs como Transparency Maroc o partidos políticos de izquierdas, como la USFP, se han manifestado también a título individual. La idea principal: poner en pie una plataforma política favorable a la monarquía parlamentaria, percibida como el porvenir de Marruecos. Los miembros del "Foro" trabajan también en la elaboración de un texto que trace los principios y las etapas institucionales y políticas necesarias para llegar a una monarquía así.

El otro objetivo es definir los mecanismos de buena gobernanza que hay que poner en pie para que las prerrogativas transferidas del palacio al gobierno  (nominación de los Directores Generales de los grandes grupos marroquíes) no sean utilizadas para fines clientelistas, en un contexto en el que los partidos políticos han perdido ya toda legitimidad popular. "Este clientelismo existe ya en la utilización de sus prerrogativas por el propio palacio , afirma Karim Tazi. Los riesgos serán pues menores cuando estas prerrogativas (poder de nominación, de revocación y de evaluación de los funcionarios del estado…) sean transferidas a una coalición de los partidos políticos, con capacidad de decisión. Pero no hay que engañarse: la principal inquietud en la opinión pública frente al ejercicio democrático concierne a esta transferencia de prerrogativas a los partidos, ellos mismos muy corrompidos".
Desde 2009, Karim Tazi mantiene un discurso anticorrupción muy denso, y destila ideas para intentar ponerle fin. Es también el caso de Omar Balafrej, director general de Technopark, semillero de asociaciones y de jóvenes empresas marroquíes. Dos nacionalistas marroquíes modernos, salidos de los medios económicos, en fase con un movimiento de emancipación árabe que coloca la reconstrucción del estado nación y la implantación de una verdadera cultura democrática en el corazón de su discurso.

¿La corrupción en Marruecos? "Lo que Zola describe en "La Curée".
Si estas dos personas se han implicado en el "20 de febrero", es también porque la economía marroquí había llegado a un punto de no retorno: "Se puede establecer la comparación con la América del Sur de los años 1980-1990, que había adoptado una política ultraliberal: se tira del crecimiento a cualquier precio a través de grandes infraestructuras, la redistribución se deja para mas tarde…. ¡El ejemplo de esto, es el proyecto de TGV en la costa marroquí, cuando el estado de las carreteras del interior del país es catastrófico! Es absolutamente preciso detener eso", afirma Omar Balafrej, que es también el iniciador de un llamamiento, "claridad, ambición, ánimo", lanzado hace 18 meses para suscitar "un despertar del pueblo de izquierdas".
Omar Balafrej ha hecho directamente la experiencia del despilfarro de los partidos políticos marroquíes. El año pasado, en vísperas de su 38º aniversario, abandonó la USFP, partido de "izquierda moderada" en el que "había nacido políticamente". En un Marruecos que experimenta el multipartidismo desde la independencia, la USFP era sin embargo, según Omar Balafrej, el único que no temía afirmarse "de izquierdas", y que había construido en los años 1970 un discurso de oposición, basado en valores de democracia, de patriotismo y de justicia social.

Aspirado por la comedia del poder marroquí, que ha consentido más de treinta partidos pero concentra el conjunto del ejecutivo en el seno del palacio, la USFP se ha convertido finalmente en partido de gobierno: "Estos últimos años, el reclutamiento del partido se ha hecho esencialmente sobre cuestiones de intereses, susurra Omar Balafrej. Los jóvenes venían a la USFP para un puesto en algún ministerio. Sin embargo, vista la amplitud de las desigualdades sociales, Marruecos tiene  una necesidad terrible de un pacto social de confianza  muy a corto plazo. No ha habido jamás tantas grandes fortunas en Marruecos, vía la especulación inmobiliaria. Al mismo tiempo, la ayuda a los estudiantes no ha aumentado desde los años 1980 y ¡ni siquiera permite a los jóvenes coger el autobús a diario! La corrupción ha invadido todos los sectores del país. Y como sistema sirve ante todo a los intereses de los ricos, en detrimento de los demás. El mejor ejemplo, es el consejo municipal de Casablanca, que se parece a lo que Zola describe en "La Curée": especulación inmobiliaria sin contemplaciones, desalojar a la gente para luego apoderarse de sus bienes, y hacer millones a sus espaldas. Estos dos últimos años, el fenómeno del nepotismo y las desigualdades han alcanzado un nivel jamás visto".
El clientelismo se encuentra también en la cumbre del estado marroquí, no sólo a nivel municipal, La ley de finanzas puesta en pie a fines de 2010 constituye uno de los escándalos que han indignado a una parte de la clase media marroquí porque exonera de impuestos al holding real. Pero ahí también, como en el plano político, el palacio parece dispuesto a moverse.

El holding real se encuentra en el centro de la economía marroquí, a la que a veces canibaliza, como ocurre en el sector de las telecomunicaciones, pero ha emprendido una serie de disminuciones de la participación de capital en varias empresas, como Lesieur, ya a la venta:

"El Palacio va a desembarazarse de ciertos sectores (azúcar, té, leche) que presentan la doble característica de ser muy sensibles políticamente, en un país en que la paz social depende del precio de los productos alimenticios, y de ser poco rentables, si se piensa en Lesieur, analiza Karim Tazi. Esta desinversión es bienvenida. Pero la verdadera pregunta es: ¿está dispuesto el palacio a transformar el holding real en una sociedad de partición, como la de la reina de Inglaterra, minoritaria en diferentes empresas, con gestores que, aún defendiendo la rentabilidad de las inversiones del rey, defiendan también a los pequeños inversores marroquíes, haciendo que el rey esté en la misma situación que ellos, es decir, sea minoritario? Esto, por otra parte, sería más rentable para el rey. Si, por el contrario, el holding real disminuye su participación en esas empresas para reinvertir masivamente en otras, continuaremos viviendo la situación de conflicto de intereses que vivimos actualmente. Hoy, nada está claro, el Palacio no ha dado aún ninguna garantía. Pero se mueve, porque sabe que la situación actual no es sostenible a largo plazo".
Hacia un referéndum en septiembre.

Es contra este escollo que chocan actualmente los esfuerzos de los jóvenes del "20 de febrero": en Marruecos, la línea de conducta de la monarquía ha sido siempre no modificar jamás su hoja de ruta bajo la presión, emane del pueblo o de los medios económicos. Todavía hoy, Mohammed VI prosigue en esta vía y, desde su discurso de marzo, pretende dictar su calendario y el ritmo de las reformas que Marruecos va a experimentar durante los próximos meses.

Mohammed VI sabe ya sin embargo que no puede dar marcha atrás, que la historia no se detendrá en este mes de mayo, ni siquiera en septiembre, fecha probable del referéndum nacional que deberá aprobar el proyecto de reforma de la constitución.

Pues el nacimiento del espacio público marroquí es ya una realidad. Y el margen de libertad ganado durante la primavera autoriza a los marroquíes a ser de nuevo ambiciosos en el plano político. Omar Balafrej contemplaría crear un nuevo partido político de izquierdas "a medio plazo, no antes de 2012", año de las próximas legislativas. Karim Tazi no se unirá a él, prefiriendo observar a los movimientos de jóvenes zarandear al viejo aparato de la USFP: "Es la primera vez que veo esto: el espíritu democrático del 20 de febrero está penetrando en los partidos políticos, cuando antes éstos aniquilaban toda voluntad de protesta en su seno".
Como eco del "20 de febrero", el "Foro ciudadano" reclama ya la liberalización inmediata de los medios públicos, "sin la cual ningún verdadero debate nacional es posible". Al día siguiente del referéndum, el "Foro" se constituirá sin duda en asociación, para ayudar a las organizaciones de izquierda a formular un "verdadero proyecto de sociedad".
Amina, por su parte, no quiere mirar tan lejos, y sigue temiendo el mes de junio, cuando la comisión nombrada por el rey entregará su veredicto sobre el proyecto de reforma constitucional. Será preciso entonces pelear, dice, poner de nuevo la máquina en marcha, y, dado el caso, plantarse para garantizar la permanencia del cambio, como hicieron en Egipto en la Plaza Tahrir. Algunos grupos defienden incluso emprender este tipo de acción a partir del 25 de mayo. "No habremos ganado mientras todos los prisioneros políticos no están liberados, incluyendo los salafistas que tienen derecho a un proceso justo, añade Amina. No tenemos nada que perder, e iremos hasta el final, hasta la monarquía parlamentaria. El combate está ante nosotros".

Marruecos hierve, las organizaciones de juventud de los partidos se despiertan, la calle habla de política. A medida que se siente preso del calendario impuesto por el rey, una parte del movimiento del 20 de febrero, el más joven, radicaliza su discurso y, a veces, toma directamente al rey Mohammed VI por objetivo. Una táctica de doble filo, pero que confirma que en 2011, Marruecos ha entrado definitivamente en una nueva era. 18/05/2011

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